ALMA

Retrato en acuarela estilo prerrafaelista por Boyce.

Pintor George Price Boyce, Bloomsbury, Inglaterra, 1826-1897

A MEDIA LUZ, A MEDIA SOMBRA


1

Yo estaba a media luz,
o mejor dicho, a media sombra;
era mi silueta un banderín
que procuraba ondearse asímisma.
a ver si aquella tenue luz
tan pequeña y diminuta
se daba vueltas hacia mí.
2
Yo estaba allí, a media sombra
sonámbula de un sueño ardiente
exhausta de ideas insaciables
fatigada de verbos y palabras
ajena al músculo del cansancio
boquiabierta ante el instante.
3
Ni siquiera el tic tac del reloj
ahuyentaba con su péndulo,
aquel silencio agobiante
de íntima y fugaz penumbra.
¡Y valiente fue la sombra
que se alzó a media luz
reclamando algún auxilio!
4
¡Y yo permanecia allí,
sola y agotada de versos
en mi sombra extendida.
¡El alma!, para mi sorpresa,
re-aparecio en puntillas.
¡Vergüenza del silencio
que sintió la herida!
5
Sin embargo, y sin razón;
la palabra no acudió
no hizo el verso su visita,
pero el alma estaba alerta
y completó el espacio
dejando esta misiva:
6
-Yo no soy la musa,
ni la idea, ni palabra
ni soy verbo, ni poeta
ni siquiera un pensamiento;
pero estoy siempre contigo
¡Tu vela esta encendida!
7
Soy tu aliento, tu refugio
¡Tu alma bendecida!
y me quedé en plena luz,
escuchando en el silencio
aquella tan divina voz
de mi alma enriquecida.  


Miriam Ramos Ramos