1 Nada impide
al corazón extasiarse
con la noche y viajar
junto con el alma, hacia
mágicos senderos. Allí donde
el lucero brilla y la luna es
fiel vigila, donde la
noche es testigo de amores
infinitos, que se cuelan en la
almohada de los sueños; Alí donde la
brisa es cálida,
pura y fresca, y arrulla
con su aliento la frente
adormecida; de aquel o
aquella que sueña
con su amante; allí es que
transita mi alma en
este instante. 2 Danza así mi
etéreo cuerpo, entre niebla
cristalina, y divisa
entre las brumas tu sombra
que se acerca; tu aspecto
seductor y tu
apariencia tan divina, tus ojos que
me hechizan, con tu
mirada ardiente, y tus brazos
extendidos, que buscan
su refugio, en mi sombra
perfecta que se
acerca hasta ti. 3 En ese mundo
etéreo de formas
infinitas, de sueños
detenidos que buscan
derramar su luz
arrulladora y su
esperanza dorada; allí es que
se funden nuestras
almas sumidas en un sueño
lejano, con el
susurro del viento que
sutilmente acaricia nuestra
entrega absoluta; donde solo
la luna avisa, que es
tiempo de soñar; y donde la
noche cubre con su manto
de estrellas dos formas
eternas que
ardientemente se funden, en su loco
delirio de
apasionada y total entrega.Miriam Ramos Ramos
Tabla de I
Inês Marucci
Piensa en Verso
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