Pintor George Frederic Watts, Londres, Inglaterra, 1817-1904.
LLUVIA
1 Cae la
lluvia suavemente provocando
la emoción de que acuda
a mi memoria tu recuerdo
hecho canción. 2 Cae la
lluvia lentamente, desafiando
locamente los anhelos
y delirios de una
cándida ilusión. 3 Cae la
lluvia y sus gotas se asemejan
a campanas que recrean
sutilmente una grata,
melodía de amor. 4 Cae la
lluvia lentamente entre nubes
de algodón y tu imagen
se dibuja provocando
un resplandor. 5 Lluvia
triste y lastimera que en sus
gotas derramó la llovizna
del recuerdo del perfume
de tu voz. 6 Fugaz lluvia
mañanera que de
pronto se esfumó al huir en
la presencia de tus ojos
el fulgor.
CARICIAS
1 Sopla el viento su
caricia en este tibio
atardecer y en mi piel
siento la brisa que se impregna de
mi ser. 2 Es la brisa fresca
y pura que deleita al
renacer en el fondo de mi
alma las caricias de un
querer. 3 Caricias que
avivaron el deseo y la
pasión los anhelos y
delirios que albergaba un
corazón. 4 Caricias que
lograron encender la
excitación de unos besos
soñados al principio una
ilusión. 5 Caricias que
grabaron para siempre la
ocasión de dos cuerpos
enlazados y un romance de
estación. 6 Fue la huella de
un idilio un encuentro que
causó que dos vidas se
fundieran en un solo
corazón.
LOCURA
1 Dirán quizás que
es locura mi entrega a ti y
sin razón que solo es una
aventura de este inquieto
corazón. 2 Dirán acaso y sin
censura que no mereces
este amor; que voy perdiendo
la cordura que amarte a ti es
un error. 3 Diran tal vez que
nada augura ésta absurda
relación que sólo espere
desventura que no marchite
asi mi corazón. 4 Me importa poco
que murmuren en cada esquina de
los dos quererte a ti es
mi destino que loca estoy;
¡es mi razón!
Miriam Ramos Ramos
TIEMPO
1 Miro atrás el
tiempo y con sumo placer mi alma se deleita en pos de tu
querer. 2 Mi alma caprichosa re-inventa otra
vez tu dulce compañía con suma placidez. 3 Mi pecho arde en
llamas pensando que una
vez tu amor fue mi
delicia la dicha que
añoré. 4 El tiempo no
deshace ni borra lo que
fue la dulzura
exquisita
de aquella candidez.