Añoranzas

Alma y Coraz♥n
1
De la tristeza a
la alegría
sólo un trecho nos
acerca,
reímos y lloramos
de emociones
plenas;
muchas veces
sin medida y sin
reserva.
2
Nuestro corazón a
veces
al alma triste
pone alerta;
cuando una sombre
repentina
nos asusta y nos
inventa;
luego un angel
sonriente
nos arrulla y nos
alegra,.
3
El recuerdo de un
amor
en nuestro ser
despierta,
cuando el cantar
de las aves nos
deleita.
Nuestro jardín
recrea
la mas linda de
las flores
junto a coloridas
mariposas
que coronan su
belleza.
4
Tristemente
cavilamos
de la vida sus
tormentas;
cabizbajos
meditamos;
¡qué destino nos
acecha!
y nos aturde el
pensamiento
como barco sin
timón
a la deriva que
navega.
5
Día a día
caminamos
bajo lluvia o sol
dejando huellas;
y cuando toca la
nostalgia
otra vez a nuestra
puerta;
sin saber por qué
razón
una brisa nos
despierta,
alcanzamos ver la
luz
más allá de las
tinieblas:
Un alegre corazón
es la única
respuesta.
6
Penas y quebrantos
gozos y alegrías
plenas
risas, también
llanto,
emociones que nos
llenan.
Nuestros pasos por
la vida
así van, marcando
huellas.
y yo entonces
me cuestiono:
en mi oficio de
poeta;
¿Qué extraña
sensación humana
es esta?
cuando el corazón
y el alma
¡se cruzan y se
besan!
Miriam Ramos Ramos
septiembre 28,
2012

Soledad Dorada
1
¡Que tal, soledad
antigua!
tanto tiempo que
no hablamos.
¿Serás la misma,
me pregunto?
La misma de hace años.
¡Hola Soledad,
antigua!
¡cuánto te he
extrañado!
Fuimos tan leales,
tan amigas,
¿No sé por cuántos
años?
Tantas
confidencias compartidas,
secretos y
reclamos;
en aquella oscura
habitación,
ambas conversando.
2
¿Que tal te va sin
mi?;
ahora que haz
marchado.
¿Dónde está tu
sombra,
perdida en el
espacio.
amiga, solo mía,
imagen del pasado;
nostalgia
estremecida,
silencios
entregados,
sombras que fluían
abrazadas al
letargo,
¡Soledad de días!
tan vacíos y tan
largos!
3
¡Cómo te
escapaste;
de pronto, de mi
lado!
¿Qué paso en
aquella
nocha tan distinta
cuando, sin saber
por qué,
nos separamos!
¡Soledad antigua
de hace tantos
años!
¿Cuándo emigrؚó la
luna,
blanca y
solitaria, con la estela
de su resplandor
nostálgico?
4
Hoy que tu
presencia,
en otras
circunstancias,
evoco consentida,
mirándo en el
espejo
tu sombra que se
esfuma,
perdida en el
pasado;
te puedo asegurar,
querida soledad
antigua,
¡Que extraño tu
presencia,
Sí!, aquella de
hace años.
Pero la vida sigue
un curso,
¡y todo ha
cambiado!
5
Después de tanto
tiempo,
me sorprendió la
Vida
perdida en los
recuerdos,
siempre tan
nostálgicos;
y quise ya de
siempre;
echarte de mi
lado.
Hoy me acompaña
otra amiga,
la Soledad Dorada,
la de los
recuerdos,
placenteros y tan
gratos,
que van sumando
días,
que van marcando
pasos.
Miriam Ramos Ramos
14 de enero de
2021