DIVINIDAD-ALMA



DESDE MI, HACIA MI


1
Ataviada y engalanada
frente al umbral de luz,
sonriente y entusiasta
una mañana de esas,
la Ambición hasta mí llegó.
Su voz pronunciaba
triunfo, fama y gloria;
y sembró en mi mente
deseos e inquietud.
Me forjé entonces una meta:
quise alcanzar la ambición;
mas al llegar la tarde,
sin trofeos, ni medallas,
ni pergaminos; se esfumó.
2
Luego en la tarde,
bajo el tibio sol y
sobre la verde pradera
la Esperanza, me visitó;
no escuché su voz, tan solo
con su manto me cubrió,
descansé en su regazo,
mitigué el fracaso y el dolor.
3
Despues al caer la noche
en mis sueños percibí:
versos, música y clamor;
era el placer y la dicha
entre rezos y plegarias,
que me otorgó el gozo
de escuchar a Dios.
4
Desperté, y frente al
umbral de luz,
percibí una forma;
¿Quién era ahora?,
era mi YO, de frente,
como ante un espejo,
mi alma observaba
y mi cuerpo tembló.


Miriam Ramos Ramos