Emoción que late viva en el corazón ardiente de la humana vida y que lentamente del poeta se hace amiga, para cultivar en versos las penas y las dichas. Es la grata sensación divina que a la inspiración del alma felizmente se avecina y con versos ya logrados nos regala la poesía; que felizmente al corazón y al alma ya conquistan, haciéndose visible para todos atractiva. Expresándose así totalmente agradecida.
Miriam Ramos Ramos 12 de junio de 2022
REGOCIJO
1 Late mi corazón sin que truene el viento… Una leve y calida brisa acoge el sentimiento y mi alma se despierta poco a poco en ascenso. 2 Late mi corazón sin ayes ni lamentos… Huye de la nostalgia amarga de recuerdos y mi alma se acurruca en el más íntimo silencio. 3 Corazón y alma se funden en un solo misterio, de todo lo divino que abarca el fimamento. La tempestad es nula. ¡El regocijo intenso! 4 Mi alma ya despierta recupera su aliento. El corazón de dichas se siente satisfecho, al advertir la esencia ¡de lo divino y eterno!